Padecimientos
Artritis, lupus, gota, osteoporosis, fibromialgia y más.
Artritis reumatoide
Inflamación crónica de las articulaciones, sobre todo de manos y pies, que causa dolor, hinchazón y rigidez por la mañana. Un diagnóstico temprano permite iniciar tratamiento para controlarla y proteger las articulaciones.
Lupus
Enfermedad autoinmune: el sistema de defensa ataca al propio cuerpo y puede afectar piel, articulaciones, riñones y otros órganos. Requiere seguimiento cercano para mantenerla controlada.
Gota
Ataques de dolor intenso e hinchazón en una articulación, muchas veces el dedo gordo del pie, por acumulación de ácido úrico. Se maneja tanto el ataque como la prevención de nuevos episodios.
Osteoartritis
Desgaste del cartílago de las articulaciones, frecuente en rodillas, caderas y manos. El manejo busca disminuir el dolor y mantener el movimiento, con medicamentos, ejercicio e infiltraciones cuando están indicadas.
Espondiloartritis
Inflamación de la columna y de las articulaciones de la pelvis que causa dolor de espalda baja, peor en reposo y por la mañana. Suele iniciar en adultos jóvenes.
Artritis psoriásica
Artritis que aparece en algunas personas con psoriasis, una enfermedad de la piel. Puede afectar dedos, uñas, columna y tendones.
Síndrome de Sjögren
Enfermedad autoinmune que reseca ojos y boca, y a veces causa cansancio y dolor articular. El tratamiento alivia los síntomas y vigila otros órganos.
Vasculitis
Inflamación de los vasos sanguíneos, que puede afectar piel, nervios, riñones u otros órganos según el tipo. Se diagnostica con estudios específicos y requiere tratamiento especializado.
Fibromialgia
Dolor muscular generalizado, acompañado a menudo de cansancio y sueño poco reparador. El manejo combina medicamentos, actividad física y hábitos de sueño.
Osteoporosis
Pérdida de densidad de los huesos que los hace más frágiles y propensos a fracturas. Se detecta con densitometría (un estudio que mide la fuerza del hueso) y se trata para reducir el riesgo de fracturas.
Polimialgia reumática
Dolor y rigidez en hombros, cuello y caderas, más frecuente después de los 50 años. Requiere diagnóstico y vigilancia por su relación con la inflamación de algunas arterias.
Esclerodermia
Enfermedad autoinmune que endurece la piel y puede afectar pulmones, tubo digestivo y otros órganos. Requiere seguimiento especializado.
Miositis
Inflamación de los músculos que causa debilidad, sobre todo en hombros y caderas, con dificultad para subir escaleras o levantar los brazos. Se confirma con análisis y estudios específicos.
Síndrome antifosfolípido
Trastorno autoinmune que aumenta la tendencia a formar coágulos en venas o arterias y puede afectar el embarazo. Se diagnostica con análisis de sangre y requiere seguimiento.
Artritis juvenil
Artritis que comienza antes de los 16 años, con dolor, hinchazón o rigidez de una o varias articulaciones. Un diagnóstico oportuno ayuda a proteger el crecimiento y el movimiento.